SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

El que anda con cojo, aprende a cojear.
El que araña y muerde, poco puede.
El que a mi casa no viene, de la suya me echa.
El que apura su vida, apura su muerte.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que apurado vive, apurado muere.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El que a los cuarenta no atina y a los cincuenta no adivina, a los sesenta desatina.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
El que a otro quitó la vida, la suya juzga perdida.
El que algo teme, algo debe.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
El que algo quiere, algo le ha de costar.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
El que algo quiere, algo le cuesta.
El que antes muere, antes lo entierran.
El que algo debe, no reposa como quiere.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
El que al cielo escupe a la cara le cae.
El que anda en silencio, cazar espera.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.