SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

El que depende de otro come mal y cena peor.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
El que de nada sabe, de todo se unta.
El que dice lo que quiere, oirá lo que no quiere.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
El que demonios da, diablos recibe.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El que del campo viene, cenar quiere.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se eta.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El que de joven no trota, de viejo galopa.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
El que de pequeño come perdices, de viejo caga las plumas.