SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

En la causa está el remedio.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
En la causa está el remedio.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
En una boda no se pierde un hijo sino que se gano una hija.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
En las caricias de otoño, se empieza en la cara y se acaba en el coño.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
En chica casa y en largo camino se conoce al buen amigo.
En la batalla se conoce al soldado; pero en la Victoria se conoce al caballero.
En Burgos hay solo dos estaciones, el invierno y la del ferrocarril.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
En el mundo como en el mar, no se ahoga quien sabe nadar.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
El vino desde que lo pisaron, por huir de los pies se sube a la cabeza.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
El traspié no se da contra la montaña sino contra la pequeña piedra del camino.
En chica casa y en largo camino se conoce al buen amigo.