SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

En los grandes aprietos, crece el entendimiento.
En mares serenos no se forman marineros buenos.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Variante: En mal de muerte, no hay médico que lo acierte.
En los años no importa cuantos, lo importante es cumplirlos.
En mal de muerte no hay médico que acierte.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
En mala casa, mal amo y mala masa.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
En lo ajeno, reina la desgracia.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
En llegando San Antón, ninguna niebla llega a las dos.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
En llegando la Ascensión, ni merluza ni salmón.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
En llegando a San Andrés, invierno es.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
En libros hay ciencia ingente, pero poca en nuestra mente.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Variante: En los nidos de antaño no hay pájaros hogaño.
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
En la vida, según es la situación, se cambia de opinión
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.