SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)
Entrada al pueblo
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Entre más viejo más cuero pero el que te cuelga.
Entre más viejo el violín, mejor es la melodía.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Entre más gruesas las gotas, menos dura el chaparrón.
Entre las gentes, hay mil gustos diferentes.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Entre más cuervos haya, la rapiña es devastadora.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
Entre más ceniza, más fuerte la llamarada.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Entre más apuro menos prisa.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Entre más
amistad, más claridad.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Entre mamar y mamar dos horas han de pasar.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Entre los amores verdaderos, el más fino es el primero.
Entre gustos no hay disgustos.
Entre lo salado y lo soso está el punto sabroso.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.