SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La cebolla engorda la polla.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
La causa no justifica el motivo.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
La cascara guarda el palo.
La casa caída, el corral agrandado.
La casa se arruina por la cocina.
La carta, corta, clara y bien notada.
La casa quemada, acudir con el agua.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
La casa no es un barco.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
La caridad bien entendida empieza por uno mismo.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
La cara más fea, la hermosura la hermosea.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
La cara es el espejo del alma.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
La cara bonita y la intención maldita.
La casa caída, el corral agrandado.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
La carta, corta, clara y bien notada.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
La cama guarda la fama.
La carne en calceta que la coma quien la meta.