SAN PEDRO DE MERIDA (Badajoz)

Entrada al pueblo

Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Prepárate para lo peor; lo mejor se cuidará de por sí.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
Preguntando se llega a Roma.
Por un perro que maté, mataperros me llamaron.
Pregonar vino y vender vinagre.
Por unos pierden otros.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Por uno que no es bueno, padece un pueblo entero.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Por un oído me entra y por otro me sale.
Prefiero mujer fea para mi sólito y no bonita para todo el mundo.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Prefiero libertad con pobreza, que prision con riquezas.
Por un grano no se desgrana la mazorca.
Prefiero la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Por un clavo se pierde una herradura.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Por unas saludes, no te desnudes.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Por Todos los Santos, siembra trigo y coge cardos.
Predicar en desierto sería gran desacierto.