Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación. Tanto fue el cántaro a la fuente hasta que por fin se rompió.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando. Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Sufra quien penas tiene, que tiempo tras tiempo viene. Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.