Hola amigos. Ayer por la tarde que hizo mu bueno, venía yo con la bici del pantanillo siguiendo el canal hasta mi casa. A la altura de la plaza, me bajé y la llevé un rato de cabestro, cuando atravesaba la plaza vi cuatro o cinco muchachillos que jugaban alreó de un banco. Uno de ellos estaba pegando un chicle en el asiento y yo.... sí, es verdad que le reñí, le dije -niñooo, eso no se pone ahí eh! que luego se sienta la gente y se le queda pegao. Su madre que lo vio todo, aceleró el paso hacia mí ... (ver texto completo)
Pues todo esto viene por lo mismo, no tenemos sentido de lo público, no tenemos respeto por ello, no nos lo inculcaron ni lo inculcan, ni en la escuela ni en casa ni en la plaza, lo de pegar un chicle en un banco público, o lo de las pintadas que tratamos en días pasados, son actos idénticos de desprecio a lo público y un acto de agoísmo social. La educación, como ya está escrito hasta la saciedad, debe ser un efuerzo colectivo de padres, educadores y, por supuesto, de todos los demás integrantes ... (ver texto completo)