Hola, maría romero, mhastocao en tó el nervio con esa novela de mi gran admirado Gabo, lástima que ya esté -hablando nuevamente de la fugacidad de la vida y del tiempo- en un ocaso vital que no le va a permitir extenderse mucho más sobre esa relación espiritual tiempo/amor; él, GGM, como nadie, a través de su magia realista, es el que me ha persuadido -para siempre- de que el reloj que nos acota el tiempo de vida, no debería de ser la edad, ni otras contingencias, sino nuestra capacidad de amar: ... (ver texto completo)