Un abrazo para ti amigo Felix, de la prima de la campanaria, por cierto que hace dos días que vi a tu tía, iba un poco cansada porque si conoces Barakaldo vivimos en una zona que era puro monte y le costaba un poquito llegar pero tan cariñosa como siempre.
Prima, cuando veas otra vez a la tía Maria la Orellanense, dale muchos besos de Jose y míos.