Hace tiempo que no tenía noticias de mi primo Cipriano y hoy me ha llamado para que fuera a esperarlo en el
aeropuerto, porque volbía de un viaje que ha hecho por Africa. Ha tardado muchísimo tiempo en pasar la aduana porque nó venía solo.
Detrás de él venía un elefante con un pedazo de
pan en cada oreja.
Cuando nuestro
amigo Cipriano está frente al inspectores de la aduana, le dicen que declare lo que lleva y él les dá su maleta, la revisan y luego le preguntan... ¿No tiene nada más que declarar?
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