Después del aguacero de anoche. Hoy estamos con cielo semidespejado, y para no perder la costumbre, fuerte viento, con algunas rachas bien fuertes.
Muy buenos días para tod@s.
Buenos días para todo el mundo. Vamos, os dejo la puerta entreabierta para que vayais entrando cuando querais.
Bonito día ha amanecido por los Madriles, espero que el sábado nos haga igual de bueno.
Un beso.
Vamos a la cama que ya me quiero ir a dormir, el día ha sido movidito.
Un beso.
Entre mujeres y flores,

pasaban los domadores

por delante de nosotros,

luciendo sobre los potros

los atalajes mejores.
Marujita la cantarina, yo ahora estoy un poco liadilla y tengo poco tiempo de entrar, pero que sepais que os quiero un montón.
Un beso.
y
yeguas.

z
zajones.
zalona.
zalonillas.
zamarrilla.
zambaico/a.
zamorana. ... (ver texto completo)
Vamos a seguir con los motes colodros, a ver si terminamos y damos ya de mano en este tema. Hoy empezamos por Y, que solo tiene uno y seguimos con la letra Z, que tiene dieciseis. Si alguién conoce alguno más, por favor, que nos lo indique.
Un día, en Málaga te conocí,
y prendado quedé de ti.
Me ofrecistéis vuestra amistad,
y esa siempre, la sabré guardar.
Tienes a Juan Antonio
como un buen pilar
formando los dos una
pareja ideal.
¡Alaaaaa..... se agradece Don Julio!
Por aquí, buena tormenta
se está fraguando ya y
antes de que empiece yo
quiero terminar.
¡Coño! menudo rayo ha caido en estos momentos, estoy mirando en dirección Logroño y las luces de las calles, se han encendido de la oscuridad que hay.
Buenas noches y feliz descanso para tod@s
Un día, en Málaga te conocí,
y prendado quedé de ti.
Me ofrecistéis vuestra amistad,
y esa siempre, la sabré guardar.
Tienes a Juan Antonio
como un buen pilar
formando los dos una
pareja ideal.
Ya lo sé, ya lo sé. Todos pensais que soy una pesá, pero cada una hace lo que puede y como a mí me gusta muchísimo enroyarme por aquí, pués es lo que hay, si nó os gusta, me lo manifestais, me quedo quietecita y nó le doy ni a una tecla.
ROMANCE A CORDOBA-Julián Sánchez Prieto, Pepe Marchena.
Sé que no me pertenece,

que no es de mi condición,

pero ya no hay solución,

el hombre siempre obedece

cuando manda el corazón.
Hablé con ella, fue mía…

Puse en ella mi alegría,

mis afanes y mis penas

y hoy por su gusto daría

más sangre que hay en mis venas.
Y aquella mujer preciosa,

de hermosura tan completa,

se iba meciendo orgullosa

como en la mejor maceta

se mece la mejor rosa.