Anónimo amigo:
Sevilla es mi segunda patria. Allí viví una parte muy importante de mi vida. Aquellas Ferias inolvidables y las Semanas Santas sin las aglomeraciones actuales, cuando ibas a ver la del Museo y luego la de San Vicente (creo que es así) sin agobios, sentándote en los bordillos de las aceras, es algo imborrable de mi memoria. Con poca "pasta", eso sí. No tenía ni un duro. Siempre tenía que ir andando de un sitio a otro, pero era muy feliz. De tanto andar no pesaba más de 60 kg. Y mido ... (ver texto completo)
Sevilla es mi segunda patria. Allí viví una parte muy importante de mi vida. Aquellas Ferias inolvidables y las Semanas Santas sin las aglomeraciones actuales, cuando ibas a ver la del Museo y luego la de San Vicente (creo que es así) sin agobios, sentándote en los bordillos de las aceras, es algo imborrable de mi memoria. Con poca "pasta", eso sí. No tenía ni un duro. Siempre tenía que ir andando de un sitio a otro, pero era muy feliz. De tanto andar no pesaba más de 60 kg. Y mido ... (ver texto completo)