En gustos y colores, no discuten los doctores.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
En gustos se rompen géneros.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
En guerra avisada no muere gente.
En la boda, quien menos come es la novia.
En gran casa, gran gasto se amasa.
En la boca del mentiroso, lo cierto se hace más que dudoso.
En gran casa, a muchos el trabajo cansa.
En la boca del horno se quema el pan.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
En la boca del embustero lo cierto se hace dudoso.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
En la amistad no se mira la obra sino la voluntad.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Enfermo que come y mea el diablo que se lo crea.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
En Junio hoz en puño.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
En invierno y verano la capa en la mano.
Enfermedad a plazo fijo, señal es de nuevo hijo.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
En Febrero, un rato al sol y otro al humero.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
En hacer bien nunca se pierde.