Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Ignorante malo, mucho daño hace.
Huye del peligro y no caerás en él.
Ignora al ignorante.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Iglesia, o mar, o casa real.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Iglesia de moda en otros días, cátala ahora vacía.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Hurtar para dar a Dios, sólo el demonio lo aconsejó.
Idos y muertos, olvidados presto.
Hurtar para dar a Dios, sólo el deminio lo aconsejó.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Huyendo del toro, cayó en el arroyo.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.