La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
La mujer y la gallina, pequeñina.
La mujer te cambia hasta el modo de caminar.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
La mujer siempre es más lista, que el hombre que la conquista.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
La mujer y la ensalada, sin aliñar no valen nada.
La mujer rogada y la olla reposada.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
La mujer y la cartera, cuanto más pequeña más fea.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
La mujer y el vino sacan al hombre de tino.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
La mujer y el vino, hacen del hombre un pollino.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
La mujer y el vino hacen del hombre un pollino.
La mujer que de día calla por la noche manda.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.