Las cañas se vuelven lanzas.
Las damas al desdén, parecen bien.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Las cuentas nuevas se hacen viejas y las viejas no se pagan.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Las cuentas claras y las amistades largas.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Las cuentas claras y el chocolate espeso.
Las berzas de enero, espurren el puchero.
Las cruces son las escaleras al cielo.
Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.
Las cosas se toman según de quien vengan.
La sátira Sólo ofende, a la gente que la entiende.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Las armas son para usarlas, pero no para mostrarlas.
Las cosas que más trabajo cuesta conseguir son las que más tiempo se conservan.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
Las cosas lo que parecen.
Las armas las cargan el diablo.
Las cosas de palacio, van despacio.
Las armas, el Diablo las carga.
Las cosas claras y el chocolate espeso.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Las cosas bien pensadas, bien acertadas.
La sardina y el huevo a dedo.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
La sangre, pesa más que el agua.
Las caras nos vemos, más los corazones no.