Las obras de caridad dicen quien es hombre de bondad.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Las obras, con las sobras.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Las noticias malas tienen alas.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Las noticias malas nunca llegan solas.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Las palabra muestran el ingenio de un hombre, pero sus actos muestran su intención.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Las mujeres son como las veletas: sólo se quedan quietas cuando se oxidan.
La soledad no trae felicidad.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Las mujeres sin maestro saben llorar, mentir y bailar.
La soga siempre parte por lo más finito.
Las mujeres quieren ser rogadas.
La soga se rompe por lo más fino.
Las mujeres pueden tanto que hacen pecar a un Santo.
La soga se rompe, por lo más delgado.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
La soga quiebra por lo más delgado.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.