Ojo que no ve, hombre que no cree.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Ojo por ojo, diente por diente.
Olla chica hace la bolsa grande.
Ojo al parche.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
O la bebes o la derramas.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Ojo al Cristo que es de plata.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Oír como quien oye llover.
Ojos hay, que de legañas se enamoran.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Oír campanas y no saber dónde.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Oir a todos, creer a pocos.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Oigo mi gallo cantar, pero no sé en que corral.
Ojo por ojo, diente por diente.