Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Por muy fina la pistola, no apunta bien ella sola.
¿Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
Por qué no saliste bueno?, di. Porque no me sembraste por San Martín.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Por pulido que sea, no hay culo que no pea.
Por mucho pan nunca es mal año.
Por puerta abierta ladrones entran.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Por probar, nada se pierde.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Por poco se empieza y a mucho se llega.
Por miedo a los gorriones no se siembran cañamones.
Por pedir, nada se pierde.
Por miedo a los gorriones, no se deja de sembrar cañamones.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Por oír misa y dar cebada, nunca se perdió jornada.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.