Quien sabe esperar, sabe lograr.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en
Quien sabe adular sabe calumniar.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Quien se casa, mal lo pasa.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Quien se baña al día una vez, ya es tildado de burgués.
Quien roba a un ladrón tiene cien años de perdón.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Quien roba al ladrón tiene cien años de perdón.
Quien se apura, su muerte apresura.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Quien se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Quien ríe el último, ríe mejor.
Quien sea dueño de intereses, no se enrede con los jueces.
Quien ríe él último, ríe dos veces.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Quien rie el último, rie dos veces.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
Quien regala bien, vende si quien recibe lo entiende.
¿Quién sabe las vueltas que puede dar una llave?.