Unos por otros, la casa sin barrer.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
Unos nacen con estrella, y otros nacen estrellados.
Unos nacen con estrella y otros nacen estrellados.
Unos mueren para que otros hereden.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Uno piensa el bayo, y otro el que le ensilla.
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Uno no es de donde nace sino de donde pace.
Un mes de experiencia enseña más que diez años de ciencia.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Uno come la fruta acida y otro tiene la dentera.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Un loco hace ciento.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Uno a ganar y cinco a gastar; milagrito será ahorrar.