Un muerto abre los ojos al vivo.
Uno no es de donde nace sino de donde pace.
Un mes de experiencia, enseña más que diez años de ciencia.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Un ojo al gato y otro al garabato.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Uno come la ftura aceda y otro tiene la dentera.
Un mal con un bien se apaga.
Uno come la fruta aceda y otro tiene la dentera.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Uno coge la liebre en el prado, y otro la coge en el plato.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Un loco hace ciento.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Un labrador en pie es más que un grande arrodillado.
Uno a ganar y cinco a gastar; milagrito será ahorrar.
Un Julio anormal seca todo manantial.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.