Untado un dedo, untada toda la mano.
Uva moscatel, no llega al tonel.
Un suspiro es poco alivio.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Un señor sí y un señor no, son dos señores.
Usa los medios y confía en que Dios de su bendición.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Un zorzal grano a grano se comió un parrón.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Un ruin ido, otro venido.
Un yerro, padre es de ciento.
Un real de deuda, otro acarrea.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Un "quizá" no dice nada.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Un tonto hace reír a ciento, si le dan lugar y tiempo.
Un padre para cien hijos, y no cien hijos para un padre.
Un tonto engaña a cientos si le dan lugar y tiempo.
Uno y ninguno, en total suman uno.
Un tiznón solo no arde sin otro.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Un ten con ten para todo está bien.
Uno tiene la fama, y otro lava la lana.
Úntate con aceite, que si no sanares, te pondrá reluciente.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Untar la carreta para que no chirrié.