La verdadera educación se demuestra cuando se pierde la educación.
La experiencia es el maestro de los necios.
Alguien dijo que un rey puede hacer un noble, pero no puede hacer un caballero.
Sólo la propia y personal experiencia hace al hombre sabio.
Sólo hay una manera de ser maestro: ser discípulo de sí mism
Una demostración de envidia es un insulto a uno mismo.
Ninguno hay que no pueda
ser maestro de otro en algo.
La envidia es el gusano roedor del mérito y de la gloria.
El hombre instruido lleva
en sí mismo sus riquezas.
La envidia es una declaración
de inferioridad.
¡Pobre discípulo el que no deja atrás a su mestro!
La envidia y los celos no son vicios ni virtudes, sino penas.
El rico no gozaría nada si le faltase la envidia de los demás.
Gracias a la instrucción
hay menos analfabetos y
más imbéciles.
Nadie es realmente digno de envidia.
Amargas son las raíces
del estudio, pero los frutos
son dulces.
El sabio no envidia la
sabiduría de otro.
Educad a los niños y no será
necesario castigar a los hombres.
El hombre nada puede aprender
sino en virtud de lo que ya sabe.
Los que son capaces, crean;
los que no son capaces, enseñan.
La verdadera educación se demuestra cuando se pierde la educación.
Lo que de raíz se aprende
nunca del todo se olvida.
Alguien dijo que un rey puede hacer un noble, pero no puede hacer un caballero.
El principio de la educación
es predicar con el ejemplo.
Una buena educación no la podemos tener todos, pero sí podemos tener buenos modales.
La educación es al hombre
lo que el molde al barro:
le da forma.
Nuestro defecto es aprender
más por la escuela que por la vida.
Sólo hay una manera de ser maestro: ser discípulo de sí mism