El peor fracaso es la pérdida del entusiasmo.
Los hombres más fastidiosos del mundo son los que tienen más energía que capacidades.
El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano.
Quien tiene la voluntad tiene la fuerza.
La felicidad consiste casi
siempre en saber engañarse.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
La felicidad nace
de la moderación.
La paciencia tiene más poder que fuerza.
La felicidad consiste en
la ignorancia de la verdad.
La fuerza es el derecho de las bestias.
El mundo prefiere, sabiamente,
la felicidad a la sabiduría.
Los hombres no tienen más que dos frenos: La vergüenza y la fuerza.
Uno se busca en la felicidad y
se encuentra en el sufrimiento.
La paciencia y el tiempo hacen más que la fuerza y la violencia.
Lo principal no es ser feliz,
sino merecerlo.
No se sale adelante celebrando éxitos sino superando fracasos.
La felicidad consiste
en hacer el bien.
Cada fracaso le enseña al hombre algo que necesitaba aprender.
El pato es feliz en su
sucio charco porque no
conoce el mar.
Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito.
He cometido el peor pecado
que uno puede cometer:
no he sido feliz.
El diluvio universal fue un fracaso: quedó una familia viva.
La felicidad consiste en ser libre,
es decir, en no desear nada.
El peor fracaso es la pérdida del entusiasmo.
El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso es huérfano.
Lo que no habéis heredado de vuestros padres, volvedlo a ganar a pulso o no será vuestro.
La felicidad consiste casi
siempre en saber engañarse.
Una familia feliz no es sino
un paraíso anticipado.
La felicidad nace
de la moderación.