La justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte.
La juventud es un defecto que se corrige con el tiempo.
La temeridad acompaña a la juventud, como acompaña la prudencia a la vejez.
Casi todos los crímenes que castiga la ley se deben al hambre.
La juventud tiene el temperamento vivo y el juicio débil.
Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte
contraria.
Ningún hombre sabio quiso nunca ser joven.
La absolución del culpable es la condena del juez.
Poseer la gloria y la juventud es demasiado para un mortal.
Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás.
En los ojos del joven arde la llama. En los del viejo brilla la luz.
Las nociones de rectitud e ilicitud, justicia e injusticia, no tienen lugar en la guerra.
Más vale poco con justicia, que mucho con derecho.
Un acto de justicia permite cerrar el capítulo; un acto de venganza escribe un capítulo nuevo.
Donde no hay justicia es peligroso tener razón.
Justicia es el hábito de dar a cada quien lo suyo.
Donde hay justicia no hay pobreza.
Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa.
Somos más sinceros cuando estamos iracundos que cuando estamos tranquilos.
Nada hay más injusto que buscar premio en la justicia.
¿Acaso los poetas no están siempre del lado de la justicia?.
El que domina su cólera domina su peor enemigo.
La justicia no es otra cosa que la conveniencia del más fuerte.
Cuando deje de indignarme, habrá comenzado mi vejez.
Casi todos los crímenes que castiga la ley se deben al hambre.
Contra la ira, dilación.
Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte
contraria.