Si tienes una biblioteca
con jardín,
lo tienes todo.
Algunos libros son inmerecidamente
olvidados; ninguno es
inmerecidamente recordado.
Nadie puede ser perfectamente
libre hasta que todos lo sean.
La verdadera universidad
en nuestros días consiste
en una colección de libros.
No hay en la tierra contento
que se iguale a alcanzar
la libertad perdida.
El libro que no soporta
dos lecturas no merece ninguna.
No hay mejor fragata que
un libro para llevarnos
a tierras lejanas.
Ser libre es dejar de depender
de alguien para depender de todos.
Los libros tienen su orgullo:
cuando se prestan,
no regresan nunca.
Los que niegan la libertad
a los demás no se la merecen
ellos mismos.
La obra clásica es un libro
que todo el mundo admira,
pero que nadie lee.
No entres donde libremente
no puedas salir.
Ningún libro, como
ninguna buena
casa,
muestra todo su mérito
desde el principio.
La libertad es el derecho
de hacer lo que no perjudique
a los demás.
El mundo está lleno de
libros preciosos, que nadie lee.
El ambicioso es un esclavo
de lo mucho que desea;
el hombre libre es
el que nada desea.
Un libro, como un viaje,
comienza con inquietud
y se termina con melancolía.
La libertad es como la vida,
sólo la merece quien sabe
conquistarla todos los días.
Los libros son como los
amigos,
no siempre es el mejor
el que más nos gusta.
El libro que no se dirija
a la mayoría (en número
e inteligencia)
es un libro tonto.
La disciplina sin libertad
es tiranía; la libertad
sin disciplina es caos.
Si tienes una
biblioteca
con
jardín,
lo tienes todo.
La libertad no es nada cuando
se convierte en un privilegio.
Una
casa sin libros es
una casa sin dignidad.
Nadie puede ser perfectamente
libre hasta que todos lo sean.
La soledad es el
precio de la libertad.
No hay en la tierra contento
que se iguale a alcanzar
la libertad perdida.