A mal rey, peor consejero.
Nada es tan peligroso como
un buen consejo acompañado
de un mal ejemplo.
Sólo un exceso es recomendable
en el mundo:
el exceso de gratitud.
Aunque las mujeres no somos
buenas para el consejo,
algunas veces acertamos.
Ningún hombre digno pedirá
que se le agradezca aquello
que nada le cuesta.
Pide prudente consejo a
los dos tiempos: al antiguo,
sobre lo que es mejor; al
moderno, sobre lo que es
más oportuno.
El consejo que la presteza
en la ejecución hace seguro,
lo hace frecuentemente
temerario la tardanza.
La gratitud es un producto
de la cultura; no es fácil
hallarla entre la gente basta.
Aprovechar un buen consejo
requiere de más sabiduría
que darlo.
Es necesario tener tanta
discreción para dar consejos,
como docilidad para recibirlos.
Es increíble la fuerza que
el alma puede infundir al cuerpo.
He aquí un consejo que una
vez oí dar a un joven:
Haz siempre lo
que temas hacer.
Aconseja al ignorante,
te tomará por su enemigo.
El enamorado de un alma bella
permanecerá fiel durante
toda su vida, porque ama una
cosa permanente.
Toma consejo de tu enemigo.
No agradeció el que no lo mereció.
La mejor amiga y la peor enemiga
del alma es la fantasía.
El agradecimiento
envejece rápidamente.
Sólo un exceso es recomendable
en el mundo:
el exceso de gratitud.
Ningún hombre digno pedirá
que se le agradezca aquello
que nada le cuesta.
"La libertad es incompatible
con el amor. Un amante es
siempre un esclavo."
La gratitud es un producto
de la cultura; no es fácil
hallarla entre la gente basta.