El dolor es para el alma un alimento fecundo.
La vida no merece que uno se preocupe tanto.
El trabajo nos alivia el dolor.
La vida es una historia muy bella que siempre termina mal.
No hay dolor que el sueño no pueda vencer.
La vida es un hospital donde cada enfermo está poseído por el deseo de cambiar de cama.
El odio virulento y larvado hacia el prójimo es la expresión del dolor de uno mismo.
Que haya muerto no es prueba suficiente de que haya vivido.
El hombre a quien el dolor no educó siempre será un niño.
El verdadero dolor es el que se sufre sin testigos.
No te rías de las lágrimas de un niño. Todos los dolores son iguales.
La alegría es la pena que se disimula, sobre la tierra no hay más que dolores.
Dios ha puesto el placer tan cerca del dolor que muchas veces se llora de alegría.
Sólo sanamos de un dolor cuando lo padecemos plenamente.
Marcel Proust
Bien poco enseñó la vida a quien no le enseñó a soportar el dolor.
El dolor, cuando no se convierte en verdugo, es un gran maestro.
Quien sabe de dolor todo lo sabe.
No hay mayor dolor que recordar los tiempos felices desde la miseria.
El hombre se acostumbra fácilmente al dolor. Es nuestra fuerza, por eso vivimos.
La corona real no quita el dolor de cabeza.
La dicha no es más que un sueño, y el dolor la realidad.
Voltaire
El dolor es siempre menos fuerte que la queja.
El dolor que se calla es más doloroso.
Sin dolor no se forma el carácter; sin placer, el espíritu.
El dolor reclama soledad.
No se ha llegado al colmo del dolor cuando se tiene aún fuerza para quejarse.
El recuerdo de la felicidad ya no es felicidad; el recuerdo del dolor es todavía dolor.
El dolor es para el alma un alimento fecundo.