Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Hombre casado, burro domado.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Hipo de niño para vivir el del viejo para morir.
Hombre bien vestido, nunca mal parecido.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Hombre bien hablado, en todas partes bien mirado.
Hijos y mujer añaden menester.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Hijos y hogar, son la única verdad.
Hombre apasionado no quiere ser aconsejado.
Hijos y duelos nos hacen gastar pañuelos.
Hombre anciano, juicio sano.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
Hijo solo, hijo bobo.
Hombre ambicioso, hombre temeroso.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Holgaz, tenazas; que muerto es el herrero.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Holgar sin vergüenza es hilar sin rueca.