Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Huyéndole al machete, se metió en la vaina.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Huyendo del toro, cayó en el arroyo.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Huyendo del hoyo caí en el arroyo.
Humano es el errar y divino el perdonar.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
Huir cuando es menester, con honra se puede hacer.
Huye del peligro y no caerás en él.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Huye de las querellas; no seas parte de ellas ni testigo.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
Huye de la multitud si quieres tener quietud.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Hurta y reparte, que es buen arte.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
Hurtar para dar a Dios, sólo el demonio lo aconsejó.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Hurtar para dar a Dios, sólo el deminio lo aconsejó.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.