La mujer y la sartén en la cocina están bien.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
La mujer y la sartén en la cocina es donde están bien.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
La mujer y la sardina, cuanto más saladas, más dañinas.
La naturaleza proveerá.
La mujer y la sardina, cuanto más saladas, más dañinas.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
La mujer y la sardina, cuanto más pequeña más fina.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
La música calma a las fieras.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
La mula y la mujer son malos de conocer.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
La mujer y la gallina, pequeñina.
La mujer y la vaca, con día para casa.
La mujer y la gallina, hasta casa de la vecina.
La mujer y las tortillas, calientes han de ser.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
La mujer y la sartén, en la cocina están bien.