Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Leal el amigo, al bien y al mal se para.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.