Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Más merece quien más ama.
Más largo que un día sin pan.
Más mató la receta que la escopeta.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Más mató la gula que la espada.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Más mató la cena que sanó Avicena.
Más hechos y menos golpes de pecho.
Más matan faldas que balas.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Más matan cenas que guerras.
Más hace el que quiere que no el que puede.
Mas mata la duda que el desengaño.
Más hace el que quiere que el que puede.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Más hace el lobo callando, que el perro ladrando.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Más hace el lobo callando que el perro ladrando.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
Más grandes las gentes, que sus dirigentes.
Mas lo quiero mozo y pobre que viejo que se doble.
Más grande que el apetito, el ojo que mide el frito.
Más logran las lágrimas que las palabras.
Más grande era Roma y cayó.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
Más liso que nalga bebé.
Más fuerte era Sansón y lo venció el amor.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.