Más se hace callando qué gritando.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Más se consigue lamiendo que mordiendo.
Más quiero tener asno que caballo de regalo.
Más sabe una suegra que las culebras.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.
Más sabe el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Más sabe el que entiende la malicia que aquel que la pronuncia.
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Más sabe el necio en su casa que el cuerdo en la ajena.
Más querría un dinero que ser artero.
Más sabe el loco en su casa que el cuerdo en la ajena.
Más que las costumbres, los dineros, hacen a los hijos caballeros.
Más ruido hace uno que charla que ciento que callan.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
Más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Más puede Dios solo que los diablos todos.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Más puede Dios que el diablo.
Más quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Más pronto cae un hablador, que un cojo.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.