Penas, cenas y soles, matan a los hombres.
Pequeñas astillas el fuego encienden y los grandes maderos lo sostienen.
Penas amargas, son menos largas.
Pequeña hacha derriba un roble.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
Peor que el ciego el idiota que mira pero no nota.
Pelo que canea no calvea.
Peor que chile y agua lejos.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Peor está que estaba.
Pelillos a la mar y lo pasado olvidar.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
Peor es la moza de casar que de criar.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Pedro se caso en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Peor es el remedio que la enfermedad.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Pedir más es avaricia.
Pensabas que eras melón y te volviste calabaza.
Pedir las perlas de la virgen.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Penas, y cenas, y malas razones, matan a los hombres.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Penas solas no matan, pero ayudan a morir.