Quien administra hacienda ajena, no se acuesta sin cena.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Quien a Dios teme, no temerá a la muerte.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Quien adelante no mira, atrás se queda.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Quien adama a la doncella, el alma trae en pena.
Quien a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Quien aconseja no paga.
Quien al asno alaba, tal hijo le nazca.
Quien acomete vence.
Quien a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Quien a hierro mata, a hierro muere.
Quien a burros favorece, coces merece.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Quien agua ha tragado, ya no muere ahogado.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Quien a estudiantes da amor, no es esposa de Doctor.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.