Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Raza de can, amor de cortesano y ropa de villano, no dura más que tres años.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Ratón que sólo conoce un agujero pronto cae del gato en el gargüero.
Rápido y bien, no siempre marchan juntos.
Ratón que no sabe más que un horado, pronto es cazado.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Ramo corto, vendimia larga.
Ratones, arriba, que todo lo blanco no es harina.
Ramal y bozal, para el animal.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Rama larga, pronto se troncha.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Racimo corto, vendimia larga.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Rascar y comer comienzo ha menester.
Rábanos y queso traen la Corte en peso.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.