Romero ahíto saca zatico.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
Rubio bermejo, mal pelo y peor pellejo.
Roma, paraíso de putas e infierno de mulas.
Rubio arrubiado nunca fue sino falso.
Roma, acuerdos y locos doma.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Rostro lleva al lecho, que no el culo bien hecho.
Rogar a Dios por los santos, más no por tantos.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Rodar ventura hasta la sepultura.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Robles y pinos, todos son primos.
Ron, ron; tras la capa te andan.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.