Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Secreto a voces.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Sarna con gusto no pica.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Santo Tomé, ver y creer.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
Santo Tomás, una y no más.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Santo que no es visto no es adorado.
Se come para vivir, no se vive para comer.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Se casan más moscas con miel que con vinagre.
Santo Domingo de la Calzada, que cantó la gallina después de asada.
Sé arrojado, pero no demasiado.
San Donato, la picha te ato y si no me lo encuentras no te la desato (para algo que se ha extraviado).
Sea, que el tiñoso por pez venga.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Sayo que otro suda, poco dura.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Sayo grande, tapa mucho.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Sarna con gusto no pica.