¡SOM COLLONUTS, NOI!
Nadie puede enterrar el nombre de Lluis Companys. Cuando el presidente de la Generalitat en el exilio fue detenido por la Gestapo en Francia y entregado a las autoridades franquistas en 1940. Franco tardó muy poco en montar un teatral juicio sumarísimo para condenarle a muerte, dar el enterado y que fuera fusilado en un paredón del foso de Santa Eulalia en el castillo de Montjuic, que por aquel entonces servía de prisión. Lluis Companys, un político alucinado con ínfulas ... (ver texto completo)
Nadie puede enterrar el nombre de Lluis Companys. Cuando el presidente de la Generalitat en el exilio fue detenido por la Gestapo en Francia y entregado a las autoridades franquistas en 1940. Franco tardó muy poco en montar un teatral juicio sumarísimo para condenarle a muerte, dar el enterado y que fuera fusilado en un paredón del foso de Santa Eulalia en el castillo de Montjuic, que por aquel entonces servía de prisión. Lluis Companys, un político alucinado con ínfulas ... (ver texto completo)