MALDITO PERRO
Ni tú ni yo hemos dormido esta noche. Yo he aprovechado para fumar y a ti no se te ha ocurrido otra cosa que morirte: lo has hecho a las cuatro y media de esta madrugada. Lo sé porque en el pitillo de las cuatro y veinte he palpado tu cuello con mi mano, te confieso que trémula, y he contado en un minuto de reloj, una a una, las ciento sesenta y ocho pulsaciones de ese pedazo de corazón que tenías. Después, durante el pitillo de las cinco menos veinticinco te he levantado los párpados ... (ver texto completo)
Ni tú ni yo hemos dormido esta noche. Yo he aprovechado para fumar y a ti no se te ha ocurrido otra cosa que morirte: lo has hecho a las cuatro y media de esta madrugada. Lo sé porque en el pitillo de las cuatro y veinte he palpado tu cuello con mi mano, te confieso que trémula, y he contado en un minuto de reloj, una a una, las ciento sesenta y ocho pulsaciones de ese pedazo de corazón que tenías. Después, durante el pitillo de las cinco menos veinticinco te he levantado los párpados ... (ver texto completo)