A las traseras de la Iglesia jabeña siempre las hemos llamado “El Paseo”, un nombre absolutamente inapropiado, pues, hasta donde la memoria me alcanza, jamás he visto pasear a nadie por ese raro espacio. Cuando yo era chico se especulaba con la titularidad de su propietario: que si el obispo, que si el ayuntamiento, que si doña fulana de tal y tal….., qué más da: los dueños verdaderos de El Paseo fueron los niños de mi generación; y sólo los niños,`porque -a falta de mejor lugar- este era el campo ... (ver texto completo)
Hombre Leganes lo que tu esta contando yo también me recuerdo de esas vivencias cuando jugabamos al fútbol en el paseo pero no era solo la dificultades de la tierra que resbalaba sino también los arboles que allí había porque mas de una vez cuando llevaba el balón cerca de la calle y tenia que pasar entre el árbol y la pendiente y el defensa salia para quitarte el balón mas de una vez el delantero iba ha bajo. pero eso si que es verdad que yo no recuerdo ha ningún niño que le haya pasado algo por ... (ver texto completo)