Me prometí no escribir nada hasta que no pasara la "marea", pero un comentario de Leganés me ha despertado el gusanillo, lo de los trenes de carbonilla de la dictadura. Cierto, muy cierto, es lo que cuenta, pero qué se esperaba de una dictadura como en la que estábamos, en cambio hoy tenemos la mejor línea ferroviaria del mundo, que nos ha costado 64 millones de euros. Millones de ellos (220 en concreto) tirados en tramos tales como el que pasa y para (?), por el pueblo de Tarmienta, camino a Zaragoza, ... (ver texto completo)