Pocas cosas encogen tanto el corazón como despedir a los seres queridos cuando emigran. En los primeros años sesenta, recuerdo cómo se llenaba aquel autobús de Ramón con jabeños que iban a hacer las cataluñas. Qué nudo en la garganta se me hacía al verlos abrazados a sus madres, o a sus hijos; recuerdo igualmente las lagrimillas de las esposas y las novias (porque primero se fueron ellos solos), y a ellos -muy valientes y haciendo de tripas corazón- dándoles ánimos con promesas de escribir y, desde ... (ver texto completo)
Hola Jabeños ¿que tal amigos mios?
Leganés he hechado un vistazo a todo el foro, pero particularmente me ha encantado tu comentario sobre la emigración, la verdad es que yo,,, para no ser Jabeño, me siento inmensamente atraido hacia el foro, cuando haceis comentarios sobre el pueblo, es como si yo también lo hubiera vivido junto a vosotros, bueno después de todo, viví a seis o siete Kms. de La Haba es más la conozco, claro que fué La Haba de los años sesenta, hoy seguro no tiene nada que ver con ... (ver texto completo)
Pocas cosas encogen tanto el corazón como despedir a los seres queridos cuando emigran. En los primeros años sesenta, recuerdo cómo se llenaba aquel autobús de Ramón con jabeños que iban a hacer las cataluñas. Qué nudo en la garganta se me hacía al verlos abrazados a sus madres, o a sus hijos; recuerdo igualmente las lagrimillas de las esposas y las novias (porque primero se fueron ellos solos), y a ellos -muy valientes y haciendo de tripas corazón- dándoles ánimos con promesas de escribir y, desde ... (ver texto completo)
Buena noche he venido ahora de fiesta de cumple años de un paisano y he echado una ojeada al foro. Y he visto lo que tu has escrito leganés. parece mentira que he sacado la cobersación del foro y hemos estado hablado sobre los años que nos venimos del pueblo yo fue en el sesenta y ocho ellos des pues. Algunos van ha vez en cuanto al pueblo por que tienen familia. Les dije que por que no escribe ose comunica con el foro para dar opiniones sobre el pueblo y me dijeron que ellos lo leían que no estaba ... (ver texto completo)
Pocas cosas encogen tanto el corazón como despedir a los seres queridos cuando emigran. En los primeros años sesenta, recuerdo cómo se llenaba aquel autobús de Ramón con jabeños que iban a hacer las cataluñas. Qué nudo en la garganta se me hacía al verlos abrazados a sus madres, o a sus hijos; recuerdo igualmente las lagrimillas de las esposas y las novias (porque primero se fueron ellos solos), y a ellos -muy valientes y haciendo de tripas corazón- dándoles ánimos con promesas de escribir y, desde luego, telefonear cada domingo para hacer más llevadera la ausencia.

Los que se iban a Alemania, se despedían más en la intimidad. Eran unos cuantos y, para más tristeza, viajaban solos en aquellos insufribles trenes de carbonilla. Me imagino que el desgarro de esas familias resignadas a no verlos durante uno o varios años, era todavía mayor. Los contactos eran a través de aquellas cartas ribeteadas de color azul y rojo para subrayar que su destino era muy lejano: “Por avión”, rezaba en los sobres. No ha sido generalizado, pero alguno de ellos se inmoló malviviendo de por vida para dar bienestar a su familia. Algún otro murió allí y hubo quien -ya enfermo- regresó, sólo para morir. Otros vinieron jubilados a vivir con mujeres e hijos que le resultarían un tanto extraños; y solo dos o tres familia se quedaron allí viviendo para siempre: quizá dividiendo su corazón entre sus nietos alemanes y la nostalgia de su tierra. El saldo final, fue más bien negativo.

En el pueblo, la esposas, o las madres, abrían una y otra vez los postigos para mirar a ver si venía el entrañable cartero (Manuel Chamizo, Juan Gallardo y “Barbaridad”, este último vivo, son los que yo he conocido). Se alegraban leyendo las cartas con toda la familia alrededor, pero su gozo era doble cuando había “giro”. El giro postal era para las familias jabeñas como la sangre para el cuerpo humano, se necesitaba de su circulación para vivir: “Fulanita, firma aquí”, o “Pon el dedo allá” (en una cartulina blanca de dos cuerpos), y el cartero abonaba las pesetas giradas. (Se le solía dar una peseta de propina cada vez que se recibía un giro).

Los jabeños, creo yo, hemos emigrado siempre por necesidad, por mejorar nuestras condiciones de vida y algunos por aprender; si bien los que lo hicieron como expedicionarios en los siglos XV y XVI (que algún jabeño hubo que brilló con una alcaldía en el entonces Perú) estos, quería decir, añadían las ansias de aventura, las promesas de enriquecimiento, el romanticismo de amar en otros mundos, e incluso ser portadores de la fe “verdadera”: de ahí que fueran llamados “los conquistadores”. Los que salimos en los sesenta, más bien –sometidos- nos dejamos conquistar, o fuimos “conquistados”: tuvimos que vivir en ciudades en principio hostiles, aceptar trabajos nuevos, estudiar para adaptarnos mejor, e incluso aprender otros idiomas para integrarnos.

Estos primeros emigrantes, que viajaron solos, quedaron a sus parejas -muy jóvenes en el mayor de los casos- pendiendo de su lealtad, fidelidad y feliz retorno. Hubo de todo, hubo fracasos matrimoniales, novios que “eschangaron”, novias que cambiaron de rumbo en el autobús de Ramón, en fin, de todo; pero las más de las veces hubo reencuentro con normalidad. Unos años después comenzaron a emigrar familias enteras, y esto, siendo desgarrador en principio, permitió más calidad de vida al emigrado y el resurgimiento de una generación (ya dos) de jabeños y jabeñas (catalanes, madrileños o vascos) con una preparación laboral y cultural a años luz de la nuestra. Lástima que den frutos fuera de Extremadura. Y, de vez en cuando, ocurre que alguno –bien preparado- retorna al pueblo de sus padres con trabajo muy calificado, pero esto roza el milagro.

El que suscribe es un emigrante con suerte. Como siempre me han gustado las ficciones, me he imaginado -hasta creérmelo- que vivo en la calle más larga de la Haba, que no es Cantarranas sino Madrid. La plaza está un poco lejos, pero es cuesta abajo.

Buenas noches a todos, ... (ver texto completo)
Totalmente de acuerdo LEGANÉS. No todos los jóvenes son así
Yo creo que el problema es que algunos hemos criado a los hijos (no quiero excluirme) como si fuéramos ricos o, nosotros mismos hemos creído que somos ricos. Y el problema es que no lo somos. A nosotros nos educaron para ser "personas de bien". Nos enseñaron el respeto a todo y a todos. ¿Hacemos lo mismo ahora? En mi opinión, no.
Los padres hablamos mal del médico, del maestro, del político de turno, del cura, etc. Y vamos metiendo a ... (ver texto completo)
Hola ¿que tal Alba? creo no nos conocemos, pero bueno.... mi nombre es Pepe Romero encantado.
Referente nuevamente al tema de la insolencia juvenil, no os quiero contrariar ni a ti, ni a Leganés, estoy totalmente de acuerdo en que los padres tengamos parte de culpa al haber descuidado hasta cierto punto la educación de nuestros hijos, pero sigo manteniendo y culpo de manera muy particular, a la falta de mano dura, y al decir mano dura, no me refiero a abofetear a nadie, aunque eso si, a mi en particular ... (ver texto completo)
ya he mandado la foto para ver si me la publican, gracias por tus explicaciones, llevaba tiempo intentando mandarla y no sabia como, asi da gusto.
Muchas gracias.
El lenguaje, esos sonidos articulados que nos permiten comunicarnos a los humanos, a veces –localmente- aporta un léxico que no recoge ni puede recoger ningún diccionario oficial. Nuestro pueblo ha sido siempre muy rico en giros y palabras que –a mi modo de ver- nos enriquecen y configuran la idiosincrasia jabeña. Así, el decir “Adiós”, “Hola”, ¿Qué hay? Y el contestar con otro “Adiós”, o con cualquier otra palabra de cortesía, en “jabeño”, este saludo, se conoce como EL CANTÍO.

-Aaaaaaaaaaaai ... (ver texto completo)
Alba, bienvenida a estas tertulias que llenan un poco de nuestro tiempo, solo quiero decirte que desde la primera hasta la última palabra completamente de acuerdo, va siendo hora de no culpar continuamente al otro, la base empieza en la casa de cada cual, el niño nace y se cría con sus padres, educar no es decir a todo si, cuesta mucho mas decir no.
Saludos y sigue escribiendo cuando te apetezca.
Bueno, Alba, me alegro de que llenes un poco de estos espacios en blanco: unas veces estaremos de acuerdo, como es el caso, y otras discreparemos, pero siempre estaremos encantados de contrastar nuestras sensaciones.

¡Bienvenida al mundo jabeño!, y no dejes de leernos y de escribirnos.
Buenas noches.
leganes, que memoria tienes para las empresas, cuando las nombras las recuerdo todas, porque mi marido como tantos jabeños estuvo en todas. tambien la fica, que era algo del campo.
quiero hacer una aclaración, pedro tilin murio hace muchos años, y era familia de tambora. el que ha muerto hace poco segun he oido ha sido su hijo hilario, casado con la bernabela de luciano y tio politico por tanto del luciano de "carillas". solo tenia ese varon y dos hijas paula y encarna, esta muy amiga mia, saliamos ... (ver texto completo)
Efectivamente, una vez más llevas razón, el recientemente fallecido era Hilario. Pero todos "tilines" y picapedreros, que era el núcleo de lo que quería decir. A su padre, Pedro como bien dices, lo recuerdo en su bicicleta, con su gorra negra sempiterna y con su esportilla en el portabultos llena de punteros y útiles varios.
Gracias por la aclaración.
Yole, aquí en este foro no se puede restar, siempre UNOMÄS, la noche esta fría y en casa y con el calor del ordenador no se esta mal, muy bien, ha surtido efecto y ya ves que estoy cubriendo humildemente unos párrafos.

JLMA, los callos y si les ponen la guinda picante si que dan calor, hasta se suda, tanto como dando paseos por aquellas carreteras de nuestro querido pueblo en las noches de verano, a propósito de todos esos nombres que citas, a la mayoría las puedes ver si algún año caes por allí, ... (ver texto completo)
hola unomas como bien dices los callos si le pones guindilla sudas pero hay personas que lesgusta tanto el picante que les parece queno pican tengo un yerno que en su casa para el hacen los chorizos con pimiento picante y bastante guindilla.
sobre los trabajadores de antes os digo que vi en mi padre loque trabajaban
todas las personas en aquellos tiempos mi padre trabajaba primeramente cargando camiones de celecpasto con unas espuertas de esparto que llenas de piedras pesaban un monton de kilos ... (ver texto completo)
Totalmente de acuerdo LEGANÉS. No todos los jóvenes son así
Yo creo que el problema es que algunos hemos criado a los hijos (no quiero excluirme) como si fuéramos ricos o, nosotros mismos hemos creído que somos ricos. Y el problema es que no lo somos. A nosotros nos educaron para ser "personas de bien". Nos enseñaron el respeto a todo y a todos. ¿Hacemos lo mismo ahora? En mi opinión, no.
Los padres hablamos mal del médico, del maestro, del político de turno, del cura, etc. Y vamos metiendo a ... (ver texto completo)
Alba, bienvenida a estas tertulias que llenan un poco de nuestro tiempo, solo quiero decirte que desde la primera hasta la última palabra completamente de acuerdo, va siendo hora de no culpar continuamente al otro, la base empieza en la casa de cada cual, el niño nace y se cría con sus padres, educar no es decir a todo si, cuesta mucho mas decir no.
Saludos y sigue escribiendo cuando te apetezca.
Mi estimado amigo Pepe, es verdad que una parte de la juventud, también de los adolescentes, incluso de los pequeñines, ofrece -respecto de los mayores- unas actitudes muy lejos de las que nosotros practicábamos a su edad.

Nuestros hijos son el reflejo de lo que ven en su casa, de lo que les enseñan en la escuela, de lo que observan en el barrio y de lo que se les ofrece en los medios audiovisuales. Si esto no va bien, o no se hace bien, ellos irán mal.

En nuestra época juvenil nuestros comportamientos ... (ver texto completo)
Totalmente de acuerdo LEGANÉS. No todos los jóvenes son así
Yo creo que el problema es que algunos hemos criado a los hijos (no quiero excluirme) como si fuéramos ricos o, nosotros mismos hemos creído que somos ricos. Y el problema es que no lo somos. A nosotros nos educaron para ser "personas de bien". Nos enseñaron el respeto a todo y a todos. ¿Hacemos lo mismo ahora? En mi opinión, no.
Los padres hablamos mal del médico, del maestro, del político de turno, del cura, etc. Y vamos metiendo a ... (ver texto completo)
leganes, que memoria tienes para las empresas, cuando las nombras las recuerdo todas, porque mi marido como tantos jabeños estuvo en todas. tambien la fica, que era algo del campo.
quiero hacer una aclaración, pedro tilin murio hace muchos años, y era familia de tambora. el que ha muerto hace poco segun he oido ha sido su hijo hilario, casado con la bernabela de luciano y tio politico por tanto del luciano de "carillas". solo tenia ese varon y dos hijas paula y encarna, esta muy amiga mia, saliamos ... (ver texto completo)
Los trabajos mas forzados y los mas sacrificados de los jornaleros, son los machacadores de piedra por que la mano se le pone como una piedra por los callos que le salen pero ellos ya te ni han las manos curtida.
Coger algodón que tenia que ir por kilos de sol a sol con un saco ala cintura que ha vece que pesaba veinticinco kilos, y a mas te pinchaba los dedos y te ha cía sangre.
Coger aceitunas des pues de una escarcha un frío que te tenia que mearte en la mano para calentarla.
Sembrar arroz ... (ver texto completo)
No tengo por menos que darte la razón: lo peor, machacar piedra. Pero la recogida de algodón, cuanto terminas el liño y quieres enderezarte, ves las estrellas. La aceituna se recoge mejor, pero cuando hiela -que no puedes hacer el "huevo" con la mano- es terrible. Estas dos cosas las he sufrido, no así el arroz que lo veo muy penoso.

El picapedrero era Pedro Tambora (que murió joven, del corazón), y su tercer hijo, precisamente, se llama también Pedro. Otro del oficio era Tilín, también Pedro ... (ver texto completo)
Hola a todos,
Me gusta el tema de hoy, los picadores de almendrilla. Ya que mi marido, no pasamos por carretera que no diga: -En esta carretera estuve yo machando piedra-. Las condiciones en que lo hacían ya están descritas. Aunque había que vivirla para entenderla. Mi marido me cuenta que ya lo hacía con trece años, y su padre le decía que le pagaban como a los mayores, pero no, le daban trece pesetas. Yo me imagino a un niño en esas condiciones, por eso os voy a contar algo que le ocurrió a mi ... (ver texto completo)
Es verdad, la almendrilla: picando almendrilla. Siempre aprendiendo, se me había olvidado a mí este término.

Efectivamente, la generación anterior a la que yo he hecho mención: José "El Brusqueao" (padre de Fermín), Antonio Pavía (padre), que le recuerdo con dos ovejas churras, y otros, fueron los pioneros en la empresa aquella "Colonias Militares"; primero en Cádiz y luego en Badajoz (Sector 24 del Plan Badajoz): Santa Amalia, Mengabril, Miajadas, Campolugar, Madrigalejo, Almendralejo, Alange, ... (ver texto completo)
Los trabajos mas forzados y los mas sacrificados de los jornaleros, son los machacadores de piedra por que la mano se le pone como una piedra por los callos que le salen pero ellos ya te ni han las manos curtida.
Coger algodón que tenia que ir por kilos de sol a sol con un saco ala cintura que ha vece que pesaba veinticinco kilos, y a mas te pinchaba los dedos y te ha cía sangre.
Coger aceitunas des pues de una escarcha un frío que te tenia que mearte en la mano para calentarla.
Sembrar arroz ... (ver texto completo)