No hay tristeza que valga, JLMA, ahora a pensá en La Velá. La "Merendilla", también llamada "Jira", estupenda: en contra de los pesimistas y agoreros del mal tiempo, el lunes se hizo un claro, lució el sol, se echó el aire y apenas si cayeron unas chispas, nada preocupante. Tuvimos la inmensa suerte, fijándonos en lo hermoso, de ver un río Ortiga pleno de caudal, bravo y vivo, con aguas de color arcilla y ruidosas como nunca las había visto y oído, y yo estoy ya fuera de mili. Comimos tortillas de espárragos, de habas, de criadillas, de patatas y cebolla y de cardillo; chorizo y salchichón en su tripa auténtica, y morcón ibérico; huevos rellenos, chuletitas rebozadas, sardinas y panceta asás, y tocino crudo con veta, este estaba insuperable cortao con navajilla encima del violín; pimientos asaos y fritos; ¿vino?, mejor callarse. Y eso así, nuestro café descafeinado y con sacarina. Y aluego, hasta algún cubata cayó aunque yo no acostumbro a beber bebidas destiladas. Casi nos añujamos de tanta perrunilla, empanadillas y roscos de almendra: qué ricos, coño. Estuve con foreros varios y en nuestra encina, ya casi en propiedad, hubo gente de campo, pastores, albañiles, camareros, jóvenes paraos, mujeres ingeniosas, niños ruidosos e inquietos, todos compartiendo lo de todos: qué alegría si lo cotidiano fuera así, si el mundo fuera así de sencillo y solidario. Las campanas tañendo constantemente, música popular, la virgen guapísima (según me dijeron), ¿qué más se puede pedir? ¡Al carajo con el mal tiempo!, daba gusto estar en la Antigua, hasta me tiré por el resfalaero, yo que tengo los bajos averiaos, en fin, un buen día. PERO LO MEJOR, EL RÍO, estaba espléndido, el Ortiga fue el protagonista.
Un abrazo, a ve si tanimas y tepresentas pa la Velá,
Un abrazo, a ve si tanimas y tepresentas pa la Velá,