Sea lo primero, como siempre, dar la bienvenida a un nuevo forero: Juan Pedro, estás en tu casa; entendiendo que interpreto el sentir generalizado del Foro, me alegro de que el Sr. Alcalde se deje ver por este barrio de extremeños que tienen el inconveniente de vivir bastante lejos de la Plaza. No te arrepentirás de tu visita, desde aquí tratamos de entretener a otros jabeños sin infligir ofensa alguna, que no es mala tarea, y cada uno con sus temas lo que procuramos es ofrecer la cara más amable de nuestro pueblo: para La Haba el Foro quiere lo mejor, igual que su Alcalde, por lo que –diferencias aparte- en el objetivo siempre vamos a converger.
Qué hermoso oficio debe ser representar honestamente a todos tus paisanos, y no digamos si se hace con inteligencia: no debe haber tarea más noble. Yo, que hice la mili, estoy convencido que la graduación de Capitán es la más importante de todo el escalafón, porque - habiendo generales con más mando- es él quien directísimamente representa a la compañía, quien mejor conoce sus problemas y quien más cercano se siente al sufrimiento de su tropa. Un alcalde es algo así, aún más, porque es un capitán que eligen sus soldados. Lástima que, por más que lo intente y por más solícito que esté a solventar los problemas, las necesidades son siempre más cuantiosas que los fondos disponibles y de ahí que la labor de gobierno de un alcalde –casi siempre- resulte controvertida.
Al gobernante municipal es al que más se le exige siendo el que con menos medios y competencias cuenta, y esto a veces hace su tarea ingrata: una casa, un empleo, una escuela, una paga, un certificado imposible, un permiso ilegal, todo esto y mucho más deben ser las peticiones con las que tiene que convivir un alcalde. Como contrapartida, la política local es muy agradecida con las cosas bien hechas y debe aportar grandes satisfacciones personales al gobernante: entiendo que tú estás servido de ambas cosas, según puedo entrever desde fuera.
En la época del Difunto los alcaldes de La Haba tenían un denominador común: ninguno era jabeño. Todos fueron más ricos que la mayoría de los paisanos. Todos tuvieron criadas, criados y mozos de mulas. Todos habitaban grandes casas y tuvieron o adquirieron grandes cantidades de tierra. Pido que se me entienda bien, alcanzaron -quizá de manera honesta- el vértice de la sociedad jabeña.
De la labor que aquellos realizaron, del discurrir de sus vidas, de sus decisiones, de sus anécdotas, del afecto o desafecto que se les profesó, hemos de tratar más pronto que tarde en este Foro para que nada se olvide y todo se mejore. Y, por qué no, nos acercaremos al perfil de los ediles ya elegidos en democracia que por tratarse de “historia moderna” yo domino poco, si bien ya se sabe que “por sus obras los conoceréis” dijo el Señor.
Aunque no nos conocemos (bueno, yo en el Foro estoy tan desnudo que se conocen hasta mis vergüenzas), tiempo habrá de echarnos una copa por las tabernas de los arrabales que es donde me prodigo para hablar lo que se tercie. En cuanto a lo que me dices del “Paso a Paso” mis temas escritos están a tu disposición, porque son de todos, incluyendo los que te resulten críticos que los hay. Porque aunque se trate de entretener, desde este Foro –y si lo sigues lo constatarás- a veces tratamos de persuadir. No dejes de pasarte de vez en cuando por este barrio.
Buenas noches,
Qué hermoso oficio debe ser representar honestamente a todos tus paisanos, y no digamos si se hace con inteligencia: no debe haber tarea más noble. Yo, que hice la mili, estoy convencido que la graduación de Capitán es la más importante de todo el escalafón, porque - habiendo generales con más mando- es él quien directísimamente representa a la compañía, quien mejor conoce sus problemas y quien más cercano se siente al sufrimiento de su tropa. Un alcalde es algo así, aún más, porque es un capitán que eligen sus soldados. Lástima que, por más que lo intente y por más solícito que esté a solventar los problemas, las necesidades son siempre más cuantiosas que los fondos disponibles y de ahí que la labor de gobierno de un alcalde –casi siempre- resulte controvertida.
Al gobernante municipal es al que más se le exige siendo el que con menos medios y competencias cuenta, y esto a veces hace su tarea ingrata: una casa, un empleo, una escuela, una paga, un certificado imposible, un permiso ilegal, todo esto y mucho más deben ser las peticiones con las que tiene que convivir un alcalde. Como contrapartida, la política local es muy agradecida con las cosas bien hechas y debe aportar grandes satisfacciones personales al gobernante: entiendo que tú estás servido de ambas cosas, según puedo entrever desde fuera.
En la época del Difunto los alcaldes de La Haba tenían un denominador común: ninguno era jabeño. Todos fueron más ricos que la mayoría de los paisanos. Todos tuvieron criadas, criados y mozos de mulas. Todos habitaban grandes casas y tuvieron o adquirieron grandes cantidades de tierra. Pido que se me entienda bien, alcanzaron -quizá de manera honesta- el vértice de la sociedad jabeña.
De la labor que aquellos realizaron, del discurrir de sus vidas, de sus decisiones, de sus anécdotas, del afecto o desafecto que se les profesó, hemos de tratar más pronto que tarde en este Foro para que nada se olvide y todo se mejore. Y, por qué no, nos acercaremos al perfil de los ediles ya elegidos en democracia que por tratarse de “historia moderna” yo domino poco, si bien ya se sabe que “por sus obras los conoceréis” dijo el Señor.
Aunque no nos conocemos (bueno, yo en el Foro estoy tan desnudo que se conocen hasta mis vergüenzas), tiempo habrá de echarnos una copa por las tabernas de los arrabales que es donde me prodigo para hablar lo que se tercie. En cuanto a lo que me dices del “Paso a Paso” mis temas escritos están a tu disposición, porque son de todos, incluyendo los que te resulten críticos que los hay. Porque aunque se trate de entretener, desde este Foro –y si lo sigues lo constatarás- a veces tratamos de persuadir. No dejes de pasarte de vez en cuando por este barrio.
Buenas noches,