Esta tarde me ha llamado una amiga, forera asidua pero sólo de lectura, para recriminarme (cariñosamente) que “el Foro Jabeño es de color rojillo y tú –Leganés- tienes la culpa”. Y yo le he contestado (más cariñosamente todavía) que el Foro tiene color blanco, el blanco del papel virgen. O el blanco al que me referí ayer y que sólo cambia de tonalidad cuando se escribe en él. “Tú puedes cambiar el color del Foro, Fulanita”, le he dicho, ¡pero escribe, coño!, ¿o es que quieres que te toque la lotería sin echar?
En cualquier caso, le he añadido, que el color del Foro puede variar con cada intervención: y esta es su hermosura. Y además, qué grandeza que cada interviniente sea su propio editor, su propio director, su propio editorialista, su único censor y su propio dueño: no hay quien dé más, aquí cada uno es él mismo. El Foro es la maravillosa libertad a secas.
Dicho esto, ¿cómo abdicar de la crítica a todo lo que pasa?, yo suscribo eso de que este Gobierno trata con decretos a los trabajadores, con porrazos a los estudiantes y por favor a los Bancos. Esto es palmario en sus dos meses de ejercicio. (Ya me están sonando los oídos por mi amiga forera, “ ¿y el anterior…?”. Que sí, que sí, que sí, que también tiraba al monte, y también lo dijimos en el Foro; pero este actual era “el cambio”, desde luego a peor).
Melchor, a Garzón le ha tumbado los dos partidos mayoritarios, los jueces de color sepia que son la mayoría y los capos de guante blanco. El Juez, con sus sombras (“y su color”, que diría mi amiga forera) ha intentado echar un pulso al verdadero poder, y –sencillamente- ha perdido. Y encima, ése poder esgrime como arma “su” Estado de Derecho, que es como la roña cuando se la añade colonia de la Petra, que “jiede” que apesta. Ese mismo Estado de Derecho que van a invocar para justificar su vándala actuación en Valencia: porras y porrazos contra menores y libros.
Valencia, o el paradigma del buen gobierno (porque el anterior congreso de PP allí lo pontificó), ahora resulta que va a ser el altavoz que descubra su verdadero rostro: ladrillos burbujeantes en sus costas, presupuestos de fantasía en las instituciones, obras tan faraónicas como innecesarias, pijerío de barcos y ferraris por sus calles, adjudicaciones a dedo y trajes a medida, y el Papa bendiciéndoles de gratis. Claro, ¡cómo van a consentir que desde allí se encienda la mecha de las protestas! Esto había que acallarlo al precio que fuera: pobres estudiantes de secundaria; yo que ellos –además de la calle- lo llevaba al teatro (sugiero).
Termino, subrayando que el Foro Jabeño es de color blanco inmaculado como una hostia.
Buenas noches a todos,
En cualquier caso, le he añadido, que el color del Foro puede variar con cada intervención: y esta es su hermosura. Y además, qué grandeza que cada interviniente sea su propio editor, su propio director, su propio editorialista, su único censor y su propio dueño: no hay quien dé más, aquí cada uno es él mismo. El Foro es la maravillosa libertad a secas.
Dicho esto, ¿cómo abdicar de la crítica a todo lo que pasa?, yo suscribo eso de que este Gobierno trata con decretos a los trabajadores, con porrazos a los estudiantes y por favor a los Bancos. Esto es palmario en sus dos meses de ejercicio. (Ya me están sonando los oídos por mi amiga forera, “ ¿y el anterior…?”. Que sí, que sí, que sí, que también tiraba al monte, y también lo dijimos en el Foro; pero este actual era “el cambio”, desde luego a peor).
Melchor, a Garzón le ha tumbado los dos partidos mayoritarios, los jueces de color sepia que son la mayoría y los capos de guante blanco. El Juez, con sus sombras (“y su color”, que diría mi amiga forera) ha intentado echar un pulso al verdadero poder, y –sencillamente- ha perdido. Y encima, ése poder esgrime como arma “su” Estado de Derecho, que es como la roña cuando se la añade colonia de la Petra, que “jiede” que apesta. Ese mismo Estado de Derecho que van a invocar para justificar su vándala actuación en Valencia: porras y porrazos contra menores y libros.
Valencia, o el paradigma del buen gobierno (porque el anterior congreso de PP allí lo pontificó), ahora resulta que va a ser el altavoz que descubra su verdadero rostro: ladrillos burbujeantes en sus costas, presupuestos de fantasía en las instituciones, obras tan faraónicas como innecesarias, pijerío de barcos y ferraris por sus calles, adjudicaciones a dedo y trajes a medida, y el Papa bendiciéndoles de gratis. Claro, ¡cómo van a consentir que desde allí se encienda la mecha de las protestas! Esto había que acallarlo al precio que fuera: pobres estudiantes de secundaria; yo que ellos –además de la calle- lo llevaba al teatro (sugiero).
Termino, subrayando que el Foro Jabeño es de color blanco inmaculado como una hostia.
Buenas noches a todos,